Por JUAN LÓPEZ
Después del histórico sermón de Adviento de Fray Antón de Montesino, pronunciado el 21 de diciembre de 1511, contra los abusos y explotación que los españoles colonizadores aplicaban a la población indígena de la isla La Española; de vez en cuando, la iglesia católica, asume su misión cristiana “poniendo el dedo en las llagas” de las problemáticas que afectan a nuestra sociedad.
Eso se puede observar en los últimos pronunciamientos oficiales e institucionales de la iglesia católica. Al respecto, les invitamos a releer los siguientes pronunciamientos de la Conferencia del Episcopado Dominicano:
1.- Con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia las cartas pastorales “Caminemos Juntos, la esperanza no defrauda” y “Renovación y compromiso bautismal”, del 21 de enero de 2025 y 2026, respectivamente. 2.- El mensaje del 24 de febrero de 2026, “República Dominicana: un pueblo sostenido en la esperanza”, a propósito del 182 aniversario de la Independencia Nacional. 3.- El contenido pleno del “Sermón de las Siete palabras” pronunciado el pasado Viernes Santo, conmemorando la muerte de Jesús.
En dichos pronunciamientos la iglesia católica mantiene una línea clara, constante y contundente: Interpretando y denunciando los principales problemas y necesidades que afligen al pueblo dominicano y por vía de consecuencia, criticando las malas prácticas e improvisaciones en las ejecutorias del gobierno del PRM-Abinader que evidencian incapacidad para solucionarlos.
Los problemas y necesidades que la iglesia católica está denunciando en los documentos citados son los siguientes:
- a)La creciente corrupción, ausencia de transparencia y la impunidad.
- b)La inseguridad ciudadana, la violencia y el feminicidio.
- c)El aumento del costo de la vida que se refleja en los productos y servicios de la canasta básica familiar.
- d)El deterioro de la calidad de los servicios de educación y salud.
- e)La incapacidad para resolver la crisis de la energía eléctrica.
- f)El insoportable caos en el transporte y la significativa cantidad de accidentes de tránsito causando cientos de muertos y heridos todos los años.
- g)La desprotección de los sectores más vulnerables, y
- h)Los desiguales salarios de los trabajadores ante los lujosos salarios y beneficios adicionales de los funcionarios gubernamentales.
La iglesia católica mediante esos pronunciamientos expone un rosario de denuncias, con lo cual asume las funciones y misiones que le legó Jesucristo, quien siempre predicó con palabras, hechos y su vida el amor y defensa de los intereses de los más necesitados y vulnerables, cuestionando con determinación y los abusos de los poderosos.
Con esta reflexión estamos manifestando nuestra identificación plena con la iglesia católica dominicana a la que también felicitamos por asumir esta responsable y loable actitud. Actuando así, nuestra iglesia está “poniendo el dedo en las llagas” de los principales problemas y necesidades que, sin lugar a dudas, son las cruces que hoy afligen y crucifican al pueblo dominicano.
¡Ojalá el gobierno del PRM-Abinader tenga ojos y oídos para ver y escuchar y se decida por actuar consecuentemente con tan atinados reclamos de nuestra iglesia!








